ideas-sueltas

No se trata de inventar la "verdadera" y "original" filosofía, sino de anotar las pequeñas reflexiones que producen un momento de paz en la mente.

Saturday, December 30, 2006

el silencio y el poder

Algunos, mejor dicho, casi toda la gente piensa que el silencio es muestra de debilidad. La inacción ante la agresividad, que no ante la actual agresión, se entiende como una derrota. Cuando el matón, presunto, se encara, grita y gesticula amenazante como un gallo o como un pavo real, mantenerse callado y quieto se entiende por la gente como la sumisión. Sin embargo, el silente conserva todas sus opciones, mientras que el escandaloso sólo tiene dos: retirarse o progresar hacia mayores violencias. El silencio mantiene todas las potencialidades del agredido a la espera, como un resorte tenso dispuesto a dispararse con toda la energía. En este sentido el silencio es poder contenido. Seguramente, no coincidirá con esta forma de ver las cosas casi nadie, porque se identifica el poder con el ruido y con la carencia de control en la explosión de la ira. Para el común de los mortales, el agresor es quien manifiesta y tiene el poder. Desconocen cual es la energía que puede surgir del silencio y hasta que punto puede, como un tsunami, sumergir lo que se le opone.

Pero también, cuando toda nuestra fuerza no es capaz de cambiar las condiciones que nos hacen sufrir, el silencio es el reducto de la dignidad propia, el lugar donde no somos alcanzados por quien nos oprime, el silencio es la economía de las fuerzas para orientarlas hacia propósitos y objetivos útiles y alcanzables. Ninguna derrota es completa, por eso la historia humana es una cadena eterna de venganzas. A través del silencio llega el tiempo de la retribución o el del perdón. En el silencio se disuelven los rencores en el olvido de sí mismo.

El silencio es un arma que nunca se malgasta ni se agota.

Wednesday, December 27, 2006

el tiempo y el sufrimiento

El tiempo no existe. Lo creamos nosotros al ordenar los sucesos. Sin embargo, los sucesos no ocurren de forma completamente arbitraria. Asignamos causas a los efectos y tratamos de analizar los por ques de las la cosas para poder evitar el sufrimiento. Nadie puede garantizar la ausencia total de sufrimiento. Necesitamos predecir el sufrimiento para prepararnos, para esquivarlo, para atacarlo. Necesitamos que el sufrimiento sea predecible. Necesitamos que las causas del sufrimiento sean manipulables y controlables.

Si el tiempo no existe, no existe la posibilidad de controlar el sufrimiento. Por contra, si no tenemos poder para evitar el sufrimiento, ¿para qué necesitamos el tiempo? Si es inevitable la llegada del dolor, para que sirven los relojes, ¿para cronometrarlo?

Nos han despojado del poder o nunca lo hemos tenido en muchos aspectos de nuestra vida. Sin embargo nos han impuesto el tiempo como una condena. Incluso hay anuncios de televisión que afirman que un reloj puede ser una fuente de emanación de radiaciones sexuales capaces de atravesar paredes. Intuyen el poder del tiempo, pero sólo atinan a hacerse más esclavos todavía.

Saturday, December 16, 2006

la preponderancia de la fantasia

Existe un renacimiento de la cultura de la magia. Tanto en la literatura como en el cine como en los videojuegos como en otras manifestaciones culturales. Es una observación trivial. Mucho de estas creaciones se situan en un momento histórico que corresponde a la edad media. Una edad media poblada de seres mágicos y donde la pobreza, la suciedad, la enfermedad, la tiranía, el dominio de la crueldad y la fuerza bruta, la violencia, parecen sublimadas por historias heroicas.

Habra alguna razón para que nuestra cultura y nuestras conquistas racionales queden desprestigiadas, o al menos postergadas por dragones, elfos, magos, encantamientos, anillos. Pasamos de Ghandi a la Iliada. ¿Volvemos a las cuevas?

No parece importarle a nadie la desestructuración mental al que se someten nuestros hijos. La ciencia y el conocimiento cierto se substituyen por las reglas arbitrarias de juegos de rol o videojuegos que son irrelevantes pero absorben la mente de los niños cubriendolos de una nueva realidad.

Quizás convenga distinguir entre imaginación y fantasía. La primera crea nuevas realidades, imaginamos mundos futuros que llegan a ser reales. Todos los aparatos, las estructuras sociales, nuestras urbanizaciones y medicinas son fruto de la imaginación racional. La fantasía no afecta a la realidad material, a nuestra vida real. Crear imagenes arbitrarias que no pueden realizarse porque no corresponden con ninguna realidad conduce a la corrupción de uno de los poderes del Hombre, por no decir El Poder. Una generación acostumbrada a usar la imaginación como un instrumento irrelevante, es una generación encaminada a la esclavización por quienes necesitan autómatas para realizar sus sueños.

Como diría Papa Pitufo.....