El vacio necesita ser llenado. La naturaleza tiene horror del vacio.
En el trabajo, los negocios, en el diseño de nuestra trayectoria vital, detectar las necesidades, encontrar los vacios a nuestro alrededor es primordial para el éxito. Ser necesario.
En una canción magnífica de Peter Gabriel, "Don`t give up" (No te rindas) unos versos dicen:
"... tantos hombres, tantos hombres,
que nadie necesita..."
Resume mejor que ninguna otra poesía o declaración que yo conozca la tragedia del paro.
Necesidad y poder son cualidades simétricas. Una es vacio, otra es lleno. Ambas cualifican aspectos del ser.
Las necesidades pueden ser
a- naturales. Son propias de lo que somos. Comer, domir, desplazarse, copular, excretar, comunicarse. Son las actividades que siempre estarán presentes de una forma u otra.
b- inducidas. Son creaciones artificiales o valoraciones artificiales de las necesidades naturales. Precisan de la publicidad. Nadie necesita drogas hasta que una hábil publicidad te hace adicto a ellas. Comer en un restaurante de tres estrellas Michelin no satisface mejor el hambre que un potage casero, pero satisface una necesidad adicional de prestigio.
La actividad debe por tanto orientarse hacia desarrollar el poder de satisfacer lo necesario, o bien, hacia hacer necesario lo que podemos ofrecer.
Para que exista intercambio entre dos agentes, uno debe poder ofrecer algo que el otro necesita y viceversa. Si uno sólo tiene necesidad y nada que ofrecer, seguramente no recibirá nada. Si uno tiene todas sus necesidades cubiertas, no permitirá que se le ofrezca nada. Si ambos necesitan lo mismo y pueden ofrecer lo mismo, no habrá intercambio.
Usualmente se identifica la posición de poder a la siguiente situación:
El agente A puede ofrecer algo a B que este necesita con urgencia. El agente A no necesita nada que pueda ofrecerle B con la misma urgencia.
Las posiciones de poder dan lugar a la especulación y a la manipulación. El agente A puede tratar de hacer dependiente a B, de esclavizarlo en suma.